sábado, 27 de noviembre de 2010

El sueño del bebé de un mes


Los recién nacidos pasan la mayor parte del día y de la noche durmiendo. El tipo de sueño de tu hijo se explica en gran parte por su temperamento.

Hay bebés a los que les cuesta más adaptarse al horario de los adultos. A otros niños les sale de la manera más natural.

También influye en su manera de dormir el tipo de alimentación que has elegido para tu bebé. Los bebés de biberón suelen tardar menos en dormir toda la noche de un tirón. Los bebés de pecho, por su parte, tardan menos en volverse a dormir después de una toma.

El primer mes de vida del bebé suele ser maravilloso para los padres. Su primera sonrisa, sus hipos... ¡hasta sus gases! Cualquier reacción de nuestro bebé despierta nuestra ternura, a la vez que nos produce una enorme sorpresa. También es el mes en que más inseguros nos sentimos respecto a cómo cuidar de nuestro bebé. Su llanto nos inquieta enormemente y constantemente nos preguntamos si lo estaremos haciendo todo bien.

El sueño de nuestro bebé no es una excepción: Al principio, nos cuesta comprender su ritmo y tenemos múltiples preocupaciones en torno a cuál sea la mejor manera de dormir al bebé. Poco a poco, irás comprendiendo las necesidades de tu bebé. Mientras tanto, te ayudamos con algunos consejos en relación al sueño del bebé de un mes.

viernes, 30 de abril de 2010

Lactancia a bebés con Síndrome de Down



La lactancia en los bebés con este problema, es muchas veces una labor tediosa. Esto porque ellos suelen tener con frecuencia hipotonía (disminución del tono muscular o flacidez). A causa de esta tensión muscular reducida y que el bebé posea una lengua saliente, la lactancia suele llevar más tiempo.

La hipotonía puede afectar los músculos del sistema digestivo, en cuyo caso la constipación puede ser un problema.


Por esto, la madre que lacta a un bebé con síndrome de Down debe tener mucha paciencia y
cuidar que el bebé no se recueste en el pecho de manera tal que le provoque asfixsia. La posición dancer, la compresión profunda del pecho y precisar de forma temporal las tomas con leche extraída, son de gran ayuda en estos casos.

Es necesario hacer hincapié que la lactancia materna es altamente beneficiosa para estos bebés por los grandes valores inmunológicos que adquiere con el calostro y las siguientes tomas. Asimismo, recibe el
estímulo psicomotor que le permitirá hacer frente a las dificultades que deberá afrontar a lo largo de su desarrollo.

Caminar sin zapatos



Al caminar descalzos, los niños se sienten cómodos y liberados de tener el calzado, porque así sean los más flexibles de igual forma son como un guante duro que les impide tener el movimiento natural del pie y les limita las sensaciones. No temas en dejar que tus hijos caminen descalzos mientras se encuentren dentro de casa, los mayores temores que tienen sobretodo las madres son:

Se puede constipar: si el niño anda descalzo por la casa no se constipará porque hasta los 3 años de edad cuentan con una capa de grasa que los protege, pero si tiene los pies mojados puede constiparlos debido a la combinación de agua con frío.

Se puede resbalar: colócale medias que cuenten en el lado de la planta del pie aplicaciones de jebe o plástico, que cumplen una función antideslizante para evitar los resbalones. Durante el invierno puedes ponerle unas pantuflas con diseños atractivos que hagan que el niño quiera ponérsela, para los varones las hay con formas de carros, patas de animales; para las niñas se encuentran personajes de moda, flores, etc. Lo más importante es que sean muy acolchadas, suaves y flexibles, casi igual que caminar con medias.

Los primeros pasos



Algunos bebés empiezan a caminar a los nueve meses, y otros a los 12 o 13 meses de edad. Los padres solamente deben empezar a preocuparse cuando el bebé no camina a partir de los 18 meses. En este caso, es necesario que acudan al pediatra para que reciban la orientación necesaria, o que descarten algún problema en este sentido.

Algunos expertos afirman que el caminar del bebé es genético. Si sus padres caminaron en una edad temprana, el bebé también lo hará. Lo mismo ocurrirá si hubo algún retraso. Aparte de eso, el caminar temprano o no está relacionado con el físico del bebé, con su peso, su estatura, si tiene algún problema o algún trastorno, si hace ejercicios, si recibe o no estímulos en este sentido. Todo depende también de su entorno.

Seguridad en esta etapa

La independencia no siempre es algo muy fácil de alcanzar. También necesita orientación y apoyo. Y muchísimo control. Cuando los padres notan que el bebé desea dar sus primeros pasitos, sin sujetarse en sus dedos o manos, o sin agarrarse a los muebles, el cuidado y la seguridad es muy importante. En esta etapa, una caída puede representar una vuelta atrás en el proceso.

Por ello, es sumamente necesario que mantengan al bebé siempre en un ambiente protegido y con seguridad. Eso quiere decir que el bebé debe moverse en un ambiente seguro, donde no haya objetos puntiagudos, ni esquinas sin protección, y libre de riesgos como los enchufes de electricidad expuestos. Que sea un ambiente tranquilo, limpio, y con mucho espacio libre.

Los pies planos en los niños



Quienes tienen pies planos lucen un andar algo desgarbado y gastan mucho la suela de los zapatos, pero la cosa no pasa de ahí. El tratamiento de los pies planos es controvertido.

Para algunos especialistas, las plantillas y zapatos ortopédicos, al no corregir la deformidad, no sirven apenas para nada. Sólo consiguen aliviar en algo las molestias y conservar lo que se va ganando poco a poco con el ejercicio y la marcha. " El molde da forma a la tarta, pero no la hace". Algo similar ocurre con las plantillas y zapatos ortopédicos. Lo mejor, sin duda es hacer ejercicios específicos con el pie, y que los niños caminen descalzos por terrenos blandos, arenosos e irregulares, que obliguen a sus pies a hacer fuerza, a practicar la garra, a adaptarse al terreno. Sólo un 2% de los pies planos infantiles requieren tratamiento quirúrgico. El más eficaz es la "operación calcáneo-stop", que consiste en introducir un tornillo en el calcáneo que obliga a modificar la posición del pie y contrarresta la pronación.

Esta intervención, sencilla y poco cruenta, se realiza cuando el niño alcanza los 10 años. Al día siguiente o a los dos días, los operados ya están andando. En los casos más severos (poco frecuentes), se combina esta intervención con un ala
rgamiento del tendón de Aquiles.

Enseña a tu hijo a ir al baño



El primer paso consiste en comprar una buena sillita orinal o un asiento especial que se acople al inodoro de tu baño. Si además compras libros infantiles o videos sobre el tema, seguro que despertarás aún más el interés de tu niño.

Cuando te decidas a empezar, haz que tu niño se siente completamente vestido en su orinal una vez al día, después de desayunar o antes de bañarse. Así se irá acostumbrando al orinal y empezará a aceptarlo como parte de su rutina diaria. Si no quiere, no te preocupes, lo importante es no forzarle. Si esto ocurre, lo mejor es guardar su orinal o por lo menos dejarlo a un lado por algunas semanas o un mes, y luego volver a intentarlo.

No intentes explicarle todavía por qué debe hacerlo, por ahora, tu único objetivo es que se acostumbre a su orinal. Por lo tanto, asegúrate de colocarlo en un lugar accesible y conveniente. Como es portátil, puedes llevarlo al jardín o al salón donde suele jugar el niño.

Una vez que tu niño ya esté plenamente acostumbrado a sentarse vestido en su orinal, el siguiente paso es lograr que lo haga sin el pañal. Ésta es la etapa en que empezarás a explicarle como lo hacen mamá y papá todos los días.
Los niños aprenden imitando a los adultos, asi que aprenderá a usar el inodoro viéndote hacerlo. Lo más fácil es que empiece a hacerlo sentadito, y que más adelante papá le enseñe a hacer pipí de pie.

sábado, 24 de abril de 2010

Causo daño al bebé si limpio la cabeza



Hay muchos puntos específicos que te hacen temer de como tratar el recién nacido, es muy frágil y no tienes la forma exacta de medir como cargar o tocar, y por ello no sabes como manejar el momento de limpiar su cabeza, por la fontanella.

La fontanella o mollera son dos suturas blandas, cubiertas de membranas, una en la parte central y otra en la parte de atrás de la cabeza, la cual permite que a medida que crece el bebé, desarrolle acordemente el cráneo. Por esto debe ser muy blando por un periodo de 9 a 18 meses; y especialmente palpitante los primeros 4 meses. Está zona debe ser tratada con especial cuidado, y tratar en lo posible no tocar y mucho menos que sufra algún golpe.

Ahora también hay una reacción común en los recién nacidos, que es la llamada costra láctea o dermatitis seborreica, que suele salir justo en está parte de la cabeza, y presenta características se una especie de caspa blanca amarillenta, con la piel un poco enrojecida y algo grasienta. No es de preocupación, aquí tienes unos puntos para hacer que poco a poco desaparezca.

Con un cepillo de cerdas suaves o con un algodón, de forma muy suave sin hacer presión en la fontanella, de atrás hacia adelante, con unas gotitas de aceite de bebé, preferiblemente que no contenga ningún tipo de perfume, arrastras esa costra, sin mucha insistencia, el aceite permite que ablande, y seguramente cuando lo bañes saldrá un poco más.