viernes, 29 de marzo de 2013

Cuándo ir la médico con un bebé o niño deshidratado

- La diarrea es grave o dura más de 2 ó 3 días.
- La diarrea contiene sangre o mocosidad.
- La diarrea recurre una y otra vez o el niño está perdiendo peso.
- El niño presenta signos de deshidratación (llame inmediatamente).
- La diarrea está acompañada por múltiples episodios de vómitos, fiebre o cólicos abdominales.

Diarrea infantil: consejos para padres

1. Muchos niños desarrollan intolerancia a la lactosa de forma leve y temporal. Continuar con productos lácteos puede prolongar la diarrea,

2. El apetito normal es, muchas veces, el último comportamiento en normalizarse después de una enfermedad y los niños deben tener la oportunidad de retomar, sin prisa, sus hábitos alimenticios normales. No hay una dieta específica para combatir la diarrea, pero los niños suelen tolerar mejor las comidas blandas cuando tienen el intestino irritado.

3. El consumo de líquidos es muy importante, porque un niño con diarrea se deshidrata fácilmente. La deshidratación es una afección grave en los bebés y en los niños, que conlleva la pérdida de neuronas y los niños pueden reponer los líquidos (rehidratarse) bebiendo.

4. Cuando la deshidratación sea grave será necesario administrar líquidos por vía intravenosa. Los líquidos administrados por vía i.v. también corrigen más rápido la deshidratación.

5. La diarrea causada por antibióticos puede reducirse dando al niño yogur con lactobacilos o bífidus activos vivos. Si la diarrea persiste, consulte con su médico el posible cambio o suspensión del antibiótico. No se debe suspender el tratamiento antibiótico sin consultar con el pediatra del niño para evitar crear resistencias no deseables a los antibióticos

Tratamiento y prevención de la diarrea en los niños y bebés

Durante el tratamiento de la diarrea es fundamental que el bebé o el niño no consuma alimentos que contengan azúcares, grasas o que sean flatulentos. El peligro de la diarrea es la deshidratación del niño, por lo que es preciso que ingiera líquidos y vigilemos su aspecto. Si el bebé es un lactante que se alimenta de leche materna, conviene no suspender la leche materna y suministrar al niño suero oral cada media hora.
Debemos acudir al pediatra si el niño presenta dolor abdominal durante más de 3 horas, si los vómitos se mantienen durante 12 horas en los niños o durante 6 horas en los bebés, si la diarrea es prolongada en el tiempo o si orina a menudo. También es importante observar si la diarrea infantil se debe a la reacción de algún alimento, está relacionada con alguna alergia o intolerancia. Además, el pediatra pondrá el tratamiento de rehidratación adecuado en caso de que presente llanto sin lágrimas, pérdida de peso y sed extrema.
En general, se recomienda seguir suministrando los alimentos normalmente. Anteriormente, se aconsejaba como tratamiento dejar descansar los intestinos, pero la teoría actual sugiere que se continúe con la alimentación, con una dieta blanda por ejemplo, ya que así la diarrea será más fácil de tratar. La mayoría de los niños pueden reponer los nutrientes que pierden por la diarrea si aumentan la cantidad de comida y bebida ingerida.

Causas de la diarrea infantil en los niños y bebés

En los bebés, la diarrea infantil puede aparecer por la introducción de nuevos alimentos en su dieta, alguna medicina o por gastroenteritis. Mientras que en los niños, la diarrea infantil puede asociarse a la alimentación, al estrés, a una ingesta excesiva de fibra, a ciertas medicinas o a una gastroenteritis.

Diarrea infantil

La diarrea infantil es una enfermedad que se caracteriza por el aumento del número de veces que el niño evacua y por la disminución de la consistencia de las evacuaciones. Las heces pueden ser blandas, líquidas o semi-líquidas. Durante la duración de la diarrea infantil puede que el niño presente fiebre o vómitos y ésta se debe a que el intestino está irritado. Esta irritación hace que la comida circule deprisa y que no se pueda absorber bien el agua de los alimentos. Por eso, las heces tienen ese aspecto y hay riesgo de deshidratación.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Vómitos en bebes


Cuanto más pequeños son, mayor es la facilidad que tienen los niños para vomitar y también mayor el número y variedad de trastornos que lo pueden ocasionar, de modo que en el bebé, un vómito puede ser un incidente sin la menor importancia o también el signo de un problema grave. Pero independientemente de su causa, cuando son irrefrenables, añaden el riesgo de deshidratación, pues el bebé no sólo pierde líquido, sino que el mismo vómito impide su reposición. Por eso, si vomita repetidamente la leche y en tanto no sea visto por el pediatra, se le debe ofrecer un líquido azucarado, por ejemplo una infusión de manzanilla o simplemente agua con azúcar, a cucharaditas, pero si no tolera ni siquiera pequeñas cantidades de líquido, debe ser atendido urgentemente.

También es urgente consultar si el vómito es amarillo-verdoso o contiene sangre. El color verde es debido a la presencia de bilis, y aunque en los niños mayorcitos eso no es en sí mismo tan alarmante, en el recién nacido obliga a descartar una obstrucción intestinal. La sangre, que pude tener su color rojo natural o verse negra, dando al material vomitado un aspecto que recuerda a los posos del café, quizá haya sido tragada en el parto o proceda de un pezón con grietas, pero también podría indicar una hemorragia en el tubo digestivo del bebé, por lo que conviene advertir inmediatamente al pediatra.

En general, un vómito aislado no tiene trascendencia ni suele responder a nada grave. El primer día es muy habitual que el recién nacido vomite las mucosidades y secreciones que han llegado a su estómago y, más adelante, si comen demasiado o con tanta avidez que tragan mucho aire, es lógico que devuelvan la toma. En ese momento, es posible que el bebé se ponga algo pálido y parezca mareado, pero si no hay otro problema, debe recuperar enseguida su buen aspecto. Los vómitos son muy aparatosos y siempre da la sensación de que han devuelto todo lo que comieron, lo cual no suele ser cierto; pero si el niño llora al poco rato porque tiene hambre, no hay inconveniente en probar a darle de comer de nuevo.

El significado de los vómitos repetidos depende mucho del contexto y las circunstancias que les acompañan. Durante los primeros días de vida, pueden ser el signo de una obstrucción congénita del tubo digestivo, que se manifestará también por la ausencia de meconio y heces; pero los vómitos son también uno de los síntomas principales de muchas raras enfermedades del metabolismo, y la relación de causas de vómito en el lactante es casi inacabable, yendo desde otitis, infecciones de orina, meningitis y casi cualquier infección, a invaginaciones intestinales y apendicitis, pasando desde luego por las clásicas gastroenteritis y muchas enfermedades más o menos raras que se acompañan de sus propios síntomas.

En cambio, si se exceptúan los que se presentan en las fases iniciales de las gastroenteritis, cuando todavía no ha aparecido la diarrea, los vómitos repetidos como único síntoma son raros; en su presencia, el pediatra siempre piensa en una “estenosis hipertrófica de píloro”, una enfermedad relativamente frecuente en la que el píloro del niño, es decir, el canal de salida de su estómago, se va estrechando como consecuencia de la hipertrofia de su musculatura, lo que se produce por causas desconocidas.

Este problema, que afecta más a primogénitos varones, se empieza a poner de manifiesto alrededor de la segunda semana de vida, cuando la obstrucción progresiva empieza a impedir el vaciado del estómago y a provocar vómitos explosivos en un niño que, por lo demás, no sólo no tiene inicialmente ningún aspecto de enfermedad, sino que muestra evidentes y crecientes signos de hambre. Una ecografía suele ser suficiente para diagnosticarlo y se resuelve con una intervención quirúrgica bastante sencilla.

Problemas en el desarrollo del bebé

Una causa conlleva a la otra, pero no son iguales. Son el aumento lento del peso y el retraso del crecimiento problemas serios en el desarrollo del bebé.

Cuidar el desarrollo del bebé

Cuidar el desarrollo del bebé

Una buena alimentación en el período de la lactancia, previene muchos males en el bebé.

Pero si la madre ha tenido un grave descuido en esta etapa, el bebé puede tener un aumento lento del peso y un retraso del crecimiento. Conozca las siguientes características que distinguen estos dos descuidos:

Aumento lento del peso

Mamadas frecuentes e ineficientes, aumento de peso constante y continuo, aunque no alcanza el promedio.



  • El bebé succiona y traga la leche activamente, el reflejo de expulsión de la leche se activa regularmente.
  • Orina de color pálido, seis o más pañales mojados al día.
  • Deposición blanda o granulosa, la frecuencia está dentro de lo normal. El bebé está alerta y activo.

Retraso del crecimiento en el bebé menor de un mes de edad

  • El bebé sigue bajando de peso aún después de diez días.
  • La pérdida de peso a los 7-14 dias es superior al 10 % respecto del peso al nacer
  • El bebé no vuelve a alcanzar su peso de nacimiento a las dos o tres semanas.
  • Poco o nada de crecimiento en longitud ni en la circunferencia de la cabeza,signos de desnutrición y deshidratación
  • Peso por debajo del percentil 10 al mes de nacido,
  • Rechazo a ser alimentado desde el nacimiento .